Contextualización de la problemática en el país:
El conflicto armado interno colombiano inició a finales de la década de los 90’s, y se extiende hasta la actualidad; la desigualdad y la falta de espacios para la participación política del pueblo, marcaron el comienzo de la violencia y lucha armada. Posteriormente, el narcotráfico, el narcoterrorismo, la presencia de nuevos actores políticos y armados en un contexto de lucha revolucionaria, alimentaron su prolongación con una serie de sucesos atroces sin precedentes que afectaron principalmente la población civil colombiana.
Siendo los conflictos armados propicios para la materialización de las formas de violencia, Colombia y su época de violencia no se queda atrás, experimentó desde abusos, asesinatos, reclutamiento de menores, desapariciones, desplazamiento forzado hasta muertes, una serie de atrocidades y atropellos tanto a la vida, como a los derechos humanos de los colombianos.
Tomada de: https://www.semana.com/nacion/articulo/llamado-desgarrador-presidente-pais/351867-3/
En cuanto a los actos de violencia sexual, fueron una de las muchas formas de violencia empleadas por los grupos armados en el conflicto armado colombiano. Según el Observatorio de Memoria y Conflicto en Colombia se han registrado alrededor de 15.738 víctimas de violencia sexual entre 1958 y 2018, donde muchos de los casos aún empiezan a documentarse y denunciarse. Ante esto, la coordinadora de la Ruta Pacífica de las Mujeres, Dunia Esther Fajardo, señala que: “La verdad de las mujeres no se limita al registro de los hechos. No es solo un listado de hechos horribles, también es la comprensión de cómo lo vivieron las mujeres, cómo lo sufrieron y cómo afrontaron esas situaciones de violencia en el marco del conflicto armado”.
La Comisión y el Movimiento por la Paz (MPDL) en su encuentro sobre Conflicto Armado y Violencia Sexual el 22 de noviembre de 2018, expusieron la necesidad de dar valor y sentido al sufrimiento de las víctimas de la violencia sexual en el conflicto armado colombiano, con el objetivo de analizar las formas en que se repitieron o diferenciaron comportamientos y dar cuenta de los patrones de violencia y la victimización. No solo es conocer lo que pasó, sino explicar las razones
Como ya se mencionó, el principal género víctima de la violencia sexual es el femenino; cuyos actos incluyen en el contexto de la guerra, no solo violaciones (a menudo repetidas y en grupo) sino también tortura sexual, embarazos forzados, presencia forzosa en violaciones a otras mujeres (incluyendo a sus madres, hijas o vecinas) y otras agresiones sexuales
Ante las consecuencias de los actos de violencia sexual, surge la pregunta de ¿Qué mecanismos y estrategias se han utilizado para dar tratamiento a los casos de violencia sexual? En Colombia, dentro de la Unidad para la Víctimas se presta atención y reparación integral a mujeres víctimas de violencia sexual en el conflicto armado colombiano, dirigido a la implementación de acciones diferenciales que respondan a los daños particulares que ha causado la violencia sexual sobre las mujeres, contribuyendo a la reconstrucción de sus proyectos de vida desde la dimensión psicosocial y económica y al empoderamiento frente a la apropiación de sus cuerpos, autonomía, su sexualidad y la conciencia de su dignidad para romper los ciclos de violencia a los que se ven enfrentadas dentro y fuera del conflicto armado



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